Somos un grupo de amigos de toda la vida, fans del esquí y de la vida al aire libre, que llevamos más de una década viniendo a Lake Tahoe. En algún punto entre los días en la nieve, las pláticas hasta tarde y las incontables tazas de café de montaña, nos enamoramos de este lugar.
No somos solo un hotel
Al mismo tiempo, compartíamos otra pasión: la hospitalidad y los bienes raíces. Con los años, hemos recuperado espacios olvidados y los hemos convertido en casas vacacionales con alma, pensadas para que la gente baje el ritmo, conecte y cree recuerdos que duren. Pero esta vez queríamos hacer algo más grande, algo que de verdad capturara el espíritu de Tahoe.